Ciudad de México – Tijuana

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No hay vuelta atrás, llegamos a Tijuana.

El día llegó, nos despedimos de la Ciudad de México llenos de energía y buena vibra para emprender uno de los viajes más importantes de nuestras vidas.

Salimos desde muy temprano; en punto de las 03:30 am pasó  por nosotros un taxi grande para llevarnos al aeropuerto con las bicicletas y las dos maletas cargadas de aventura, adrenalina y mucha emoción -el taxi lo contratamos desde Playa del Carmen con el servicio de Interjet Terrestre. Fue una vehículo de la agencia «Nueva Imagen», una camioneta suburban donde pudimos meter 2 bicicletas en caja (bastante estorbosas para cualquier vehículo) y 2 maletas grandes. Costó $740 con 2 viajes, Aeropuerto – Casa – Aeropuerto-.

Viajamos por Interjet ya que es una de las pocas aerolíneas que no te cobran extra por llevar tu bicicleta. Aunque cuando llegamos al mostrador de la CDMX nos quisieron cobrar las bicicletas, aun cuando ya habíamos hecho un pago extra por equipaje desde la compra vía internet, con costo de $500. Logramos que no nos cobraran de más, la señorita se puso de malas.

En punto de las 04:00 am llegamos a la taquilla de la aerolínea para documentar todo, sin embargo, no tuvimos mucha suerte y tuvimos que dejar nuestras botellas de aire comprimido, unas botellas que son claxon y que ayudan a que los autos casi casi se detengan por el ruido que hace al presionar el botón.

Nótese que Clara lleva «chanclas en pleno frío de la Ciudad porque sus tenis no se secaron por la lluvia de la noche anterior.

Clara con chamarra y chanclas.

Después del trago amargo de haber dejado nuestros súper claxon nos fuimos a la sala de espera para seguir con la aventura. Fue un vuelo muy interesante, tres horas y media de viaje no es muy común y menos tan temprano, así que lo primero que hicimos fue dormir sin sentir el despegue, como podrán imaginar estábamos muertos.

Javi no se quejó del espacio entre los asientos. Él mide 1.82 mts.

El viaje fue largo pero muy interesante, las aerolíneas al día de hoy cuentan con alta tecnología y pudimos ver la televisión con una de nuestras caricaturas favoritas.

La Pantera Rosa en pleno vuelo Ciudad de México – Tijuana.

Nuestro país es enorme, tiene todo, tiene los mejores paisajes y lo vamos a recorrer en bicicleta.

Paisaje desde las alturas.

Nada que no nos asuste, nacimos  y crecimos en la Ciudad de México una de las ciudades más grandes del mundo y por obvias razones una de las ciudades más contaminadas, sin embargo es magnífica.

Tijuana nos recibe con un poco de contaminación.

Aterrizamos en Tijuana, fue una grata impresión ver el contraste cultural que existe con tan sólo bajarnos del avión. La influencia del país vecino se nota desde la llegada.

Los Tucanes de Tijuana.

Esta Travesía ya no tiene vuelta atrás, ya estamos en Tijuana y estaremos unos días para preparar todo y comenzar nuestro viaje por Baja California.

 

 

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